8 de Última semilla, 201 de la Cuarta Era
Qué suerte hemos tenido, ¿te lo puedes creer?
Nos hemos topado con una mina de oro. O, más específicamente, con una mina de metal enano. Al fondo de este lago helado hay una impresionante cantidad de chatarra. De haber sabido lo lucrativo que iba a resultar este viaje, habríamos traído carretas en vez de cubos.
Aún quedan máquinas extrañas que sobresalen justo por encima del agua. ¡Ojalá pudiéramos averiguar de dónde obtienen su poder! Seguro que encontramos riquezas y podemos colgar para siempre la caña de pescar. Creo que las encontraremos aquí, con el resto de la chatarra. Solo tenemos que seguir haciendo lo que mejor se nos da: pescar.
A veces veo un destello, un leve brillo al fondo. Pero cuando lanzo el sedal o intento sumergirme hasta el fondo para cogerlo, me resulta imposible hacerme con él.
11 de Última semilla, 201 de la Cuarta era.
No ha habido suerte. Todavía no hemos sido capaces de recoger lo que sea que active estas máquinas. Jorid dice en broma que vamos a necesitar una caña dwemer para resolver este misterio tan propio de los enanos. Dicen que hay diagramas en una torre en ruinas en Alftand, en las montañas al norte.
Cuando la gente hable de mí mañana, no dirán: "Aquí viene Faldrin, el pescador". Dirán: "¡Aquí viene Faldrin, el buscador de tesoros!".