¡Eso es lo que yo llamo dinero fácil! Cómo me enorgullece pertenecer a la banda de los santos. Cada pocos días llega Ri'saad por el camino, con las mercancías listas para nosotros. Que no es que nos lo quedemos todo, cuidado. Si no tuviera nada que vender, no podría seguir en el negocio, y entonces, ¿qué haríamos nosotros? Solo le quitamos alguna cosilla cada vez.
Kinthal debería estar contento con el último botín. Dentro de poco dejará el campamento de Karthwasten para venir a hacernos una visita.
Los malditos seductores nos están mermando los beneficios, así que habrá que echarlos al norte. Hay otros mercaderes por allí, así que puede que decidan quedarse.