Es un trabajo siniestro este, pero bien pagado. Cada pocos días llega un mercader al galope, indefenso como un niño. Los seductores hacemos lo que debemos y le aligeramos de parte de la carga antes de dejarlo marchar. Qué menos.
Lo de trasladarnos al norte es lo mejor que podíamos haber hecho. Que a Ri'saad se lo queden esos bebedores de leche de Carrera Blanca, los santos, como se hacen llamar. Imagino que seguirán atormentando al pobre diablo en el camino de Markarth.
Svarig se retrasa esta vez. Me pregunto si habrá encontrado algún peligro inesperado en el camino del oeste.
Necesitamos un golpe de suerte. Si no nos pagan pronto, mucho me temo que los demás no querrán quedarse mucho más. Esperemos que esta vez salga bien.