No quiero que nadie ponga un dedo encima de la mercancía enana hasta que sepamos quién está interesado en ella. Estamos esperando que aparezca algún comprador; hasta entonces, como pillemos a alguien fisgando por aquí, le cortaremos las manos.
No quiero que nadie ponga un dedo encima de la mercancía enana hasta que sepamos quién está interesado en ella. Estamos esperando que aparezca algún comprador; hasta entonces, como pillemos a alguien fisgando por aquí, le cortaremos las manos.