Mi querido Calcelmo:
Siempre he sabido que poseías una gran mente, pero tu encantador poema ha revelado unos sentimientos profundos que nunca hubiera sospechado.
Admito que estoy un poco sorprendida por la dirección de tus sentimientos, pero no de una forma desagradable. Tenemos que vernos para seguir hablando de esto.
Atentamente,
Faleen