Os advertí a todos de lo que pasaría si intentabais irrumpir en mi sala del tesoro, pero se ve que Roars no pensó que hablase en serio.
Y ahora está muerto.
Ya habéis recibido vuestra parte del botín. Así que si vuelvo a cogeros a cualquiera de vosotros, comedores de estiércol, intentándolo, no dejaré que os maten las trampas. ¡Os mataré yo con mis propias manos!
-- Rigel Brazo Fuerte