Jarl Escaldo el Anciano:
El aserradero de Anga proveerá toda la madera, como ordenaste. Espero que esto cubra cualquier carga fiscal que nuestro padre nos hubiese dejado.
Sin embargo, me he de negar a enviar a cualquiera de mis trabajadores en respuesta a tu llamada a reclutas para los Capas de la Tormenta. Puedes elegir tener tu madera o tus soldados, pero no podemos darte ambos.
Aeri,
Propietaria del aserradero de Anga