Alaric:
No des por sentado que nos hemos acomodado y nos hemos puesto gordos en el norte. Nuestra matriarca hizo bien cuando nos trajo aquí. El campamento es seguro y nuestras filas crecen.
No nos ocultaremos en las sombras contigo y conspiraremos con agitadores y aduladores. Cuando ataquemos, lo haremos con astucia y poder, y los invasores caerán bajo nuestra espada. Así actúan los verdaderos habitantes de la Cuenca.