Helgi, querida, ¿por qué dudas tanto? ¡Puedes sentir el poder corriendo por tus venas! ¡Solo tienes que tender tu mano y hacerte con él! Renuncia a ese chico tuyo y ven a vivir conmigo en el bosque. Mi hermana vendrá pronto. Juntas, podremos formar nuestro propio aquelarre, y entonces comenzará de verdad tu formación.