Rodulf:
Tus peripecias empiezan a colmar mi paciencia. Sé que mi tío tiene sus problemas, pero él es nuestro vigía y tú vas a respetarle. Se acabó eso de salir y entrar a escondidas. Se acabaron las bromitas en sus libros y los clavos en su silla. Una "bromita" más de las tuyas y ya verás qué bien te lo pasas un día en la jaula.
Hajvarr