La sensual doncella argoniana
Volumen 2
de
Grosserio Curio
ACTO VII, ESCENA II, CONTINÚA
Subesu Faldón:
Santos dioses, ¡menuda barra de pan! ¿Cómo va a entrar eso en mi horno?
Funebrio Armo:
Esta barra no está lista para el horno, cariño. Primero hay que amasarla.
Subesu Faldón:
Pues no perdamos más tiempo. ¿Cómo debo hacerlo?
Funebrio Armo:
Ah, mi ingenua doncella argoniana, ¿con qué va a ser? Con las manos.
Subesu Faldón:
¿Me tengo que manchar las manos? ¿Aquí?
Funebrio Armo:
Por supuesto.
Subesu Faldón:
Pero... ¿y si la señora me sorprende? Esa barra está destinada a su boca.
Funebrio Armo:
No temas, mi delicada flor. Ya saciaré el hambre de la señora más tarde.
Subesu Faldón:
Muy bien, pero me temo que mi horno aún no está caliente. ¡Puede llevar varias horas!
Funebrio Armo:
Tenemos mucho tiempo, cariño. Mucho tiempo.
FIN DEL VII ACTO, ESCENA II