Día 32
Ya hace casi un mes que se desenterrara la cripta del fuerte Polilla Helada y no he visto ni una chispa de vida en los restos del general. Injertar el corazón de piedra en el paciente está resultando mucho más difícil de lo que preví en un principio. He utilizado todos los métodos que se me han ocurrido y sigue sin haber ni una señal de reanimación. A este paso, podrían pasar años antes de que consiguiera hacer algún avance... lo cual es un tiempo que no me puedo permitir. Si mi venganza tiene que dar frutos, necesito resultados. De lo contrario, deberé recurrir a medidas más drásticas.
Día 47
Por fin parece que estoy haciendo algún progreso. Después de mi último experimento, el general Cario ha abierto brevemente los ojos y ha movido los brazos. Solo han sido unos instantes, pero es la primera muestra de avances que he visto desde que llegara aquí. Algunos de mis ayudantes insisten en que han sido imaginaciones mías, pero los he despedido por su insolencia. Ya no volverán a molestar a nadie.
Día 55
El general Cario ha despertado hoy del todo. Se ha incorporado como un resorte después de que yo recitara mis ensalmos y ha empezado a andar, dando traspiés como si fuera un ciego. Parecía hacer caso omiso de mis órdenes... De hecho, parece que oír mi voz acrecentaba su hostilidad. He podido extraerle el corazón de piedra antes de que se pusiera violento, pero este resultado no me lo esperaba. Aunque ahora ya puedo despertarlo, creo que el trabajo de verdad no ha hecho más que empezar.
Día 59
El general sigue sin mostrarse capaz o deseoso de seguir mis órdenes. Cada vez se comporta de un modo más paranoico y parece tener libre albedrío. Está convencido de que soy "un espía" o "un enemigo" y he tenido que sedarlo para evitar que me atacara directamente. Esta situación se está volviendo intolerable. Empiezo a preguntarme si es que se puede dar alguna orden a alguien que tenga un corazón de piedra. Si mis experimentos con el general Cario fallan, puede que tenga que recurrir a hacer experimentos con mi propia persona... algo que llevo mucho tiempo evitando.