No me puedo creer que me haya dejado convencer por Skeggr otra vez. Si lo único que quería era emborracharse y contar historias, podíamos haberlo hecho frente a un acogedor fuego en Ventalia, en vez de venirnos a esta marisma perdida de la mano de los Divinos.
"¡Pero si los peces pican, Advald, lo que pesquemos compensará con creces el viaje!". Sí, claro, eso si no nos quedamos atrapados en el hielo antes. Su bote ya tiene una vía de agua. Supongo que volveremos a intentarlo mañana. Si para entonces no hemos pescado algo, me volveré a casa, con o sin él.